Los hombres mojados no temen la lluvia de Juan Madrid

9788420686264

Editorial: Alianza

Edición: Tapa blanda (colección 13/20)

Liberto Ruano es un abogado de cierto prestigio con una vida muy poco recomendable que, tras difíciles casos, se ve involucrado en el asesinato de una prostituta, cuyo asesinato fue provocado por esconder un objeto de gran valor y robado a un hombre de negocios que se mueve por fuera de la ley. Con la ayuda de Andrés Feiman, su socio del bufete de abogacía, y de un extraño hombre de los bajos fondos, la mafia italiana tendrá una gran rivalidad y un papel protagonista más que notable, que dará consecuencia a una investigación criminal de lo más atractiva.

 

”Nos juntábamos periodistas, escritores y toda suerte de abogados. Por aquel entonces, las noches eran largas, nosotros, jóvenes, y en mi memoria el futuro prometedor. 

El pub cerró hace años, algunos de aquellos viejos amigos murieron. Y yo, ahora, no sé qué hacer con el futuro que me queda.”

 

La mayor característica de la narrativa de Juan Madrid es su alto ritmo y su estilo directo a la hora de combinar la trama sin rodeos argumentales, sin fraseos que puedan divagar el hilo argumental. Además, la calidad argumental está acompañada de unos diálogos que añaden valor ya que, primeramente, abundan, y abundan en calidad. Estos diálogos tendrán un rol escaso y directo, pero lleno de detalle para añadir un resultado visual final bien relatado, siendo este rico en detalles, ética y lingüística acorde a la novela negra clásica y a la narrativa. La prosa, ágil y sencilla, está escrita en primera persona y llena de descripciones sobre los negocios aparentemente legales y nos cuenta cómo la corrupción rodea nuestras vidas mediante una ambientación caracterizada por la antigua Madrid llena de documentación profunda y densa, extendida, de hecho, por apéndices finales escritos por el autor. Es, sin más, un texto lleno de sabiduría y de lecciones éticas que nunca viene mal saber o volver a saborear.

El elenco de personajes es bastante variado y, aunque la obra está dotada de un lenguaje soez y en ocasiones vulgar, cada personaje está definido de manera única y totalmente individual, creando así una variedad de actitudes humanas que darán más credibilidad a la lectura y haciendo que cada personaje, protagonista o secundario, tenga su lugar en la obra y no quede indiferente ante la trama expuesta, por lo que cada uno de ellos aportará información complementaria la cual dará carácter argumental.

 

”—Estoy hablando demasiado. —No, no… sigue. Y sin embargo… —El amor no es una obra de arte, aunque lo parezca. Es un sentimiento fundamental que nos une a la vida, al mundo y a nuestros semejantes.

[…] 

—¿No existe el arte de amar? —Sí, claro, pero el arte de amar, sin amor, es gimnasia. Tenemos que enfrentarnos al amor como si fuera la primera vez. Lo más virgen que puedas. Algunas veces, los artistas también se enfrentan a sus obras como si fuera la primera vez, sin técnica, sin sabiduría previa. Un gran amor puede convertir a dos jóvenes inexpertos en grandes amantes, la ternura, el amor que sienten el uno por el otro los convierten en expertos amadores. Y un artista que ame su trabajo puede convertir su obra en grandiosa.”

 

Los hombres mojados de Juan Madrid prometió entretenimiento mediante una novela criminal de corte policíaco y, a raíz de la sucesión de páginas, lo cumple con creces: acción en abundancia, densidad argumental, pensamientos culturales que no dejan indiferente y la calidad de la pluma, son, entre otros tantos, su mayor fuerte. Todo texto literario esconde su tesoro, pero Juan Madrid hace que sus libros sean el tesoro en sí. 

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