¡Cambiamos nuestra web!

Llevábamos meses queriendo hacer un reboot de nuestro blog. Al fin podemos decir que ya tenemos una página web totalmente a nuestro gusto: nuevo diseño, nuevo logo, contenido seleccionado de este espacio… Espero que guste y que sigáis junto a nosotras mucho tiempo más. Gracias por acompañarnos desde el principio. Sed buenos y dadnos mucho amor.

¡Os esperamos!

Más novedades de la nueva editorial de fantasía Gamon

Comenzaron a trabajar su catálogo en 2019 con el objetivo de solucionar un problemilla que corría en España: se van dejando autores y autoras del género claves en el olvido. El sello literario de Trini Vergara Ediciones busca traer al castellano novelas de fantasía en todo su esplendor: épica, urbana, de aventuras, romántica o sobrenatural. Y desde luego que empiezan bien fuerte. Vamos al meollo, que no es poco.

Una editorial de fans para fans

Fantasía épica

Fetch Phillips es nuestro protagonista y vive en Sunder City, lugar en el que la magia ya no existe, pero donde los monstruos siguen ahí. Antes de ser contratado, pide que se lea rigorosamente el siguiente aviso:

La sobriedad cuesta extra.
Sus servicios son confidenciales.
No trabaja para humanos.

Después de lo que pasó con la magia, no son los humanos los que necesitan su ayuda.


Fantasía romántica

Helen acepta una cita a ciegas después de mucho tiempo, pero no está muy segura de que sea una buena idea. Luke le está diciendo que la conoce desde hace años, siglos incluso. Pero eso es imposible, su vida es la misma que la de cualquier otra mujer. Lo acompaña con desconfianza a visitar el museo y para su sorpresa se reconoce a sí misma en una pintura de una joven en la Belle Époque de Francia y desde esa noche comienza a tener sueños muy vívidos sobre un amor trágico y vidas que se acaban antes de tiempo.


Fantasía de aventuras

Envejecieron, engordaron, se convirtieron en unos borrachos. Clay Cooper y su banda fueron los mejores entre los mejores, el grupo de mercenarios más temido y con mayor reputación a este lado de la Tierra Salvaje. Sus días de gloria quedaron atrás cuando se fueron separando. Todo cambia el día en que uno de sus excompañeros aparece en la puerta de la casa de Clay para suplicar ayuda. Su hija está atrapada en una ciudad sitiada por un enemigo que los supera abrumadoramente en número y está sediento de sangre. Rescartarla es una misión que solo aceptarán los más valientes o los más imbéciles.

Portada inédita para España de Promesa de sangre, de Brian McClellan, la era en la que los reyes han muerto

Llevávamos varias semanas esperando a que la nueva editorial de fantasía Gamon —un sello editorial perteneciente a Trini Vergara Ediciones— llegase a dar la cara en redes sociales y, por supuesto, poder ver su página web.

Una de sus publicaciones más esperada (al menos por esta señorita) será Promesa de sangre, primera parte de la trilogía titulada como The powder mage, del autor estadounidense Brian McClellan. Aunque todavía se desconoce el formato del libro, podemos aseguraros que la obra tendrá un total de 564 páginas y un formato 15x23cm (¿quién apuesta por rústica o cartoné?).

Sin más, os dejo la portada inédita que acaba de salir a la luz así como su sinopsis oficial ofrecida por la editorial:

La era de los reyes ha muerto…
…Y llegan los magos de la pólvora.

Derrocar a un rey es un trabajo sangriento. El Mariscal de Campo Tamas ha liderado el golpe de estado en Adro. La aristocracia decadente y corrupta ha terminado en la guillotina y el pueblo hambriento ahora tiene comida. Pero además ha provocado la guerra en las Nueve Naciones, ataques internos de los realistas y lucha encarnizada por el dinero y el poder entre quienes suponía eran sus aliados: la Iglesia, los trabajadores y los mercenarios. Tamas apenas soporta la presión y necesita a Adamat, un inspector de policía retirado, cuya lealtad está en juego, y a los Magos de la Pólvora que le quedan, entre ellos Taniel, su indómito y brillante hijo. Hay quienes presagian muerte y destrucción. Las leyendas están en boca del pueblo, pero ningún hombre instruido cree en ese tipo de cosas… aunque será mejor que lo hicieran mientras que por otro lado los dioses también están implicados.

Balas perdidas I: La inocencia del nihilismo

Dan comienzo sus andaduras comiqueras en la editorial Valiant co-creando personajes como Shadowman; se unió a Defiant y su editor Jim Shooter para la serie Warriors of plasm. Harto y cansado de la mala experiencia, decidió abrir su propia editorial junto a su mujer: El Capitán Books. Balas perdidas llegaría al mundo y se consagraría con el premio Eisner en 1996 en la categoría Mejor autor completo y posteriormente Mejor novela gráfica. Mientras esta historia iba en alza, David Lapham trabajó como free-lance en grandes cabeceras de Marvel (Deadpool) y DC Comics (Batman: detective cómics), a su vez que invencionó las potentes obras que son Young liars o Mátame (La Cúpula, 2005).

Título original: Stray bullets: Innocence of nihilism
Traducción: Francisco Pérez Navarro
Rotulado: Iris Bernández
Diseño de cubierta: Andrés Salvarezza
Edición: Rústica con solapas, remasterizado en 2018, La Cúpula


David Lapham se despliega en la mejor tradición de las películas negras de los años cuarenta: hay intrigas, violencia, pasiones apagadas y vicio puro por las drogas. Muy a lo europeo, el mayor acierto en lo gráfico es su dominio y mezcla de negros y blancos para representar expresiones y sentimientos. En el retrato de sus personajes destaca cómo se toma el tiempo necesario para presentarlos, esbozarlos y describirlos en una narración que va aumentando las revoluciones hasta detonar a máxima velocidad.

Aunque el estilo de este cómic es más realista, terrenal y de una ficción que roza cada carretera de nuestras ciudades, no ha podido no recordarme al estilo criminal de Raymond Chandler (El sueño eterno; Adiós, muñeca, Alianza editorial) o Dashiel Hammett (El halcón maltés; El agente de la Continental (mejor historia negra de la revista Black Mask), Alianza editorial). Balas perdidas es un drama sintonizado en serie negra sobre personas que, básicamente, se putean entre sí. Los relatos que forman el volumen son autoconclusivos, con sus escenarios, sucesos, tono narrativo y personajes. Pero lo mágico de David Lapham es que vistos en conjunto, cada uno de esos textos son un retrato de una trama en la que todos los protagonistas se rigen entre ellos con continuos cambios de perspectiva y una narración prudente.

Vistazo número a número

La medida del amor, #1. Frank, avezado en su oficio, y Joey, un joven inexperto, conducen en la noche con un cadáver en el maletero. Joey cree haberse enamorado de esa chica y, aun estando muerta, sigue llorando su pérdida.

Represalias, #2. La pequeña Virginia ha visto cómo dos hombres dan una paliza hasta llegar a la muerte a un hombre nada más salir del cine. Le provoca estrés post-traumático y quizá le lleve a desatar su lado oscuro y violento en el futuro.

La fiesta, #3. Un joven ladrón que se llama Led acabará en una fiesta con la intención de darse a conocer a Harry y unirse a su banda. Puede que el gran líder matón nunca aparezca y esté ahí en vano. Al menos tendrá que ir en busca de más cerveza.

Bonnie & Clyde, #4. Una niña hace autostop tras huir de su casa. El hombre que la recoge le ofrece ser su cómplice y promete enseñarle a ser muy mala. Entre cigarrillos y kilómetros, la pequeña dará su primer y diminuto golpe.

La furgoneta, #5. ¡Cuidado! Un paseante ha quedado hecho añicos tras ser atropellado. Orson se queda paralizado, ve al asesino y, de repente, se le presenta una mujer llamada Rose. ¿Casualidad? Já… Pobre Orson. ¡No sabe dónde se está metiendo!

Así pasé mis vacaciones de verano…, #6. Atención, atención. ¡La máquina de la verdad está en su máximo esplendor! El cerebro de Amy Racecar está en coma y lo que enseñará a la pantalla no será apto para cualquier americano… ¡Sin contar con que están a punto de presenciar el nacimiento de una nueva criminal! ¿Quién se atreve a disparar primero?

¡Libertad!, #7. Los problemas maternales son difíciles de no tener. Si encima tu padre está al borde de la muerte, ¿qué coño harás con esa rivalidad?

Una secuencia violenta

No llegamos a conocer a Harry en la historia, pero todos los hechos se rigen por él. Cada delincuente, formado o iniciado, vive por y para complacer a este jefazo del crimen. Niños inocentes que ven la maldad, el sexo y las drogas en primer plano, acaban llenos de odio y desdicha. Víctimas del bullying, del rechazo, de ver muerte y locura continuamente, no hará más que perturbarles la mente. Malas compañías que no son capaces de rechazar, iniciación a las drogas o pillar a tu madre teniendo sexo, desemboca en las tareas contaminadas de los secuaces del omnipresente Harry. La evolución violenta, macarra, nacida del odio y el descaro vivido en la infancia y adolescencia, estará presente en toda la obra. La maldad del ser humano, de los que te rodean incluso, está más corrompido de lo que se ve. En las calles ocurre más de lo que vemos. O de lo que queremos ver. Algunas de esas cosas son irreversibles. Y en estas historias tenemos un vivo retrato de todo eso. De gente a punto de perder el control y de ser capaz de hacer daño a quienes les rodea por un puñado de pasta extra en sus bolsillos. De cuando el tiempo se ralentiza y todo lo que te rodea te pesa e intentar calibrar y determinar qué coño está pasando.

¿Se podría tomar como un manifiesto, como un grito hacia la falta de apego y cariño de la gente que te rodea? Sí. De hecho, creo que justamente es eso lo que David Lapham busca con esta serie negra. Y lo podemos ver en cómo estos personajes son olvidados por su propia madre a la que le importa más pasar el rato con desconocidos, drogándose o pasándoselo de muerte entre botellas de whiskey. Egoísmo puro y duro. Destrucción hacia lo que no se puede llegar a tener o alcanzar. Y es que Balas perdidas es ese tipo de narración inteligente y sutil, que te deja frentes abiertos para que tú mismo reflexiones sobre los lazos afectivos y te deja con el cómo sería estar al margen y a punto de cruzar la línea más tóxica que hay en lo más profundo de tu ser.

Los ojos bizcos del sol: Subsolar (III/III) de Emilio Bueso

Sumergirse en el mundo que ha creado Emilio Bueso conlleva a altas dosis de locura. Partiendo del sword and planet, se crea una fusión entre la ciencia ficción, el biopunk y la fantasía. En un mundo anclado a una estrella, que no rota, tenemos las tres caras —o ambientaciones— que descubriremos a lo largo de la trilogía: un desierto digno de achicharrar a cualquiera, una zona con una helada y eterna nocturnidad y un lugar que funciona como punto céntrico entre las dos donde sí hay rotación entre día y noche. En cada una de estas ambientaciones se recrean diferentes culturas con sus sistemas ideológicos, diferentes maneras de vivir o ver la vida y un sinfín de organismos que conviven en simbiosis con la raza humana. ¿Lo característico de esta simbiosis? El humano que porta una de estas es capaz de hacerse con las habilidades del bichejo. Animales como las serpientes, los ciempiés o escarabajos sirven a modo de transporte y montura para los habitantes de este mundo.

Los personajes no encajan a simple vista. Pero con el paso de las horas caracol irán forjando la manera de complementarse unos a otros.

Se meterán en duelos y habrá ostias y tiros por doquier.

Llegamos a la parte subsolar. Hay un garito vacío, un montón de sillas libres y una barra llena de suciedad; un edificio con paredes repletas de carteles absurdos, caras de bandidos infestados y completamente locos.

Aquí da paso la historia de cómo el Alguacil y su intrépida tropa reunirán a un equipo de desconocidos para hacerle frente a la Gran Colonia y decidir el destino del Círculo Crepuscular. El hemisferio subsolar es occidental, con casas en ladrillo antiguo y un ambiente desértico, repleto de langostas gigantes y agresivas. La alta tecnología y las armas de antaño se entremezclarán en un crossover entre tradición y evolución, que nos postrarán ante cristales del mismísimo Sol, volcanes durmientes, dunas enormes y un avispero que ha creado su propia ciudad. Y por supuesto, no podría falta la cantidad de hostias y patadas en el culo que van a dar nuestros protagonistas. Conforme pasamos las páginas conocemos más de la sociedad que habita este mundo y de la simbiosis; a través de pequeñas reflexiones comprendemos que una sociedad, una tecnología nueva, un nuevo objetivo, dependen de ellos mismos, entre sí, para poder perdurar. La comunicación y la unión, a veces corrosiva, será necesaria para poder disfrutar de un futuro juntos. Si algo nos define en la historia es nuestra capacidad para crear guerras absurdas: en Subsolar tendremos todas las características de esas guerras; mentiras, diferentes bandos, traidores, un objetivo iluso. El estilo de Emilio Bueso se mantiene intacto, en su línea frenética de lenguaje coloquial, tuteado, envolviendo a la atmósfera en demencia, lugares desconocidos e inexplorados.

Antes de entrar en faena, cabe destacar el trabajo que hay detrás del mundo ideado por Emilio Bueso. Desde el sistema planetario que no rota, al ecosistema que lo puebla. Todo ello sobre una sociedad donde la simbiosis con todo tipo de bichos es la norma. Dígase también otra cosa de Bueso. O más bien de su capacidad de hibridar géneros, tal y como hacía uno de nuestros grandes pioneros de la Ciencia Ficción, Carlos Saiz Cidoncha. Porque se puede decir que Los ojos bizcos del sol es una gran road movie que alberga multitud de categorías literarias y cinematográficas: western, bélico, fantasía, ciencia ficción… Pero vayamos al grano. Subsolar mantiene el mismo esquema que sus predecesoras: capítulos cortos, diálogos chispeantes, momentos trepidantes y las situaciones absurdas se suceden mientras todo ese mundo termina de desplegarse en su verdadera dimensión. Asistimos a una traca final de especies, sistemas sociales, paisajes y ciudades. El variopinto grupo encabezado por el Alguacil, Trapo y la Regidora se preparan para la madre de todas las guerras. Toca recorrer lo que queda de camino buscando aliados y llamando a la insurgencia. Una gran revolución que acabe con la inercia simbiotizadora de la Gran Colonia, con dos facciones encontradas, los prosimbiosis y los antisimbiosis, frente a frente. Una senda con una buena carga crítica contra el fanatismo, el poder político que deriva en totalitarismo e incluso una reflexión ecológica. La trilogía acaba con un final coronado con ese Epílogo para piojosos, que dista mucho de estar improvisado y que mantiene la coherencia con la historia a través de la evolución de sus personajes.

La caverna del lector
El elfo solitario